Vamos a hablar del Feco.

El FECO, cuyo nombre proviene de las siglas en inglés “FULL EXTRACT CANNABIS OIL” (extracción completa del aceite de cannabis) y a diferencia de otros aceites de cannabis el FECO se destaca por su alta concentración y su proceso de preparación.

Gracias a Rick Simpson se pudo hacer este método, pero, a no confundir: la diferencia es que el Feco se produce con etanol o alcohol alimentario y el Rick Simpson Oil se elabora con nafta.

Personalmente lo aprendí de Oscar Gonzalez, quien lleva 8 años puliendo y mejorando el método que aquí compartimos contigo.

¿Comenzamos?

Lo primero que debemos hacer es meter en el congelador aproximadamente 4 litros de Etanol o Alcohol alimentario, en un bote de cristal donde agregaremos además la materia vegetal (emplearemos 300 gramos de flores limpias de hojas) y lo dejamos ahí 24 horas.

Procedemos a echar el Etanol

Ponemos en una olla de unos 5 litros la materia vegetal y la trituramos bien durante unos minutos. Luego le vamos añadiendo el alcohol poco a poco y lo machacamos todo hasta que quede bien disuelto: así se extraerán todas las propiedades de las flores. Machacamos los cogollos de marihuana muy bien para que se queden los tricomas dentro del Alcohol o Etanol u que puedan ser extraídas todas las propiedades de los cogollos.

Este proceso dura 5 minutos, pero si lo dejamos más tiempo en maceración, más clorofila sacaremos.

Ahora procederemos a colocar un colador en otra olla vacía y pasar todo (el colador tiene que ser grande) el Etanol mezclado con las flores de marihuana. Veremos que en el colador se va quedando la materia verde, lo que no interesa, pero lo tenemos que ir escurriendo bien para no dejar ni un solo resto de cannabinoides en el colador.

Recoger los cannabinoides

En la primera olla volvemos a verter un poco de Etanol para recoger los restos de los cannabinoides que hayan podido quedar y los vertemos a la olla donde tenemos el colador y ya el líquido rojizo con todo el THC.

Recuerda: cuanto más tiempo lo dejemos en el alcohol, más clorofila vamos a sacar, y luego eliminaremos el resto de la clorofila con el sol.

Filtrado del líquido

En botes de vidrio (normalmente utilizo 5), hemos puesto unos embudos y unos filtros de café. Ahora procederemos a filtrar. Esto dura varias horas, y se hacen al menos dos filtrados, para que no quede ninguna impureza, y no se cuelen las grasas, así queda todo lo que no necesitamos en el papel de los filtros de café.

Una vez que tengamos hecho el último filtrado, vamos a exponer nuestros frascos de 5 a 10 minutos al sol. Con el bote bien cerrado. Así se eliminará la clorofila de forma natural, veremos que pasa del color verde al color dorado.

Evaporación

Ahora comenzamos con el proceso de evaporación del alcohol. Lo ponemos a 120 grados o 140 grados, a baño maría. Pero si tienes un termómetro láser, sabiendo que el alcohol se va a evaporar en su punto de ebullición y podrás controlar la evaporación entre 70 y 72 grados.

Recomendación, siempre mejor hacerlo al aire libre, no hacerlo en un sitio cerrado, porque se producirá emanación de los gases del alcohol.

Proceso de descarboxilación

Esta es la etapa final, la descarboxilación: aquí es donde se produce la magia en este proceso. 

Para estar seguros de que se evapora todo el alcohol añadimos siete gotas de agua con un gotero o dosificador. El agua evapora a 100 grados y cuando estas gotas se hayan evaporado sabremos que ya se ha evaporado todo el alcohol, porque el alcohol se evapora a menor temperatura La señal que veremos son las burbujas del agua. 

Una vez lograda esta evaporación perceptible a simple vista ponemos los frascos al baño maría en aceite de oliva.

En una cazuela grande vertemos el aceite de oliva y encima del aceite de oliva ponemos nuestro cuenco de cristal con los restos de la evaporación, de esta forma vamos a poder controlar mejor las temperaturas, para eso utilizaremos el termómetro láser.

Mantendremos los 120 a 126 grados hasta que no quede ninguna burbuja. No se debe bajar ninguna vez de 106 a 108 grados, en esta etapa, que es cuando se produce la descarboxilación y debemos mantener durante 1 hora. Verás que ya no se producen casi burbujitas.

Una vez que se ha producido la descarboxilación y todo ha quedado reducido, libre de alcohol, lo tenemos que dejar enfriar. Y será entonces cuando lo podremos meter en las jeringuillas y ponerle un buen tapón.

Dosis: La dosis medicinal dependerá de la persona, de su peso y tolerancia. Por ese motivo siempre empezaremos con dosis más pequeñas para ir subiendo gradualmente según la necesidad.